jueves, 28 de noviembre de 2013

Sobre la soledad del anciano


 

No todo son alegrías en las últimas horas de nuestras vidas, se observa en la mayoría de los rostros de nuestros abuelos un comportamiento de aislamiento social como consecuencia lógica de una serie de alteraciones fisiológicas que lo incomunican y lo aíslan. Sabido es entre los trabajares de la geriatría que los dos órganos sensoriales más castigados por la edad son la ojo y el oído. Centrándonos en el primero no hay dos alteraciones  a la que ningún anciano escape: la presbicia o vista cansada y la hipermetropía (ojo aplastado en sentido arteroposterior). De ahí que sea imprescindible ver como cargan al caballete nasal  con  unas gafas biconvexas que deberán cambiar con frecuencia ya que el daño se acentúa con el tiempo.

Hecho notorio es que la audición decae irremediablemente  en los ancianos, de hecho no es difícil de encontrar casos de sordera absoluta donde lo conducen hacia una sala abandonada.

Si bien existen gracias al avance de la ciencia herramientas que palian el achaque de la edad, he de decir también que son caras de obtener, delicadas en su uso y frágiles de romper, por lo que si bien son compradas por la familia del abuelo que las necesita (cosa extraña) no suelen durar mucho ya que son golpeadas o partidas y sin olvidar las traiciones de la memoria senil que llevan a la perdida de la prótesis.

Existen aún, más factores aliados de la soledad de dichas personas, a saber el abandono de la familia en ocasiones por obligaciones de su rutina de vida, a veces por desamor hacia su ser querido pero al fin de cuentas, abandono. No disponen además de camaradas de la infancia y compañeros de su vida ya que todos o casi todos han sido guadañados inexorablemente. Y por último, gran aliado de la soledad es la memoria senil, archivo del pasado y lucimiento del presente, único consuelo de la vejez para el que la conserve ya que la gran mayoría la pierde.

Mientras observo desde la esquina de un salón de mi geriátrico concluyo a través de lo que veo: alelados y compungidos rostros de pobres viejos que no les queda más recurso que adormilarse en un sillón del salón.

martes, 15 de octubre de 2013

Yo soy aquel...

Yo soy aquel al que llamáis Dios. Me adorais y perseguis por encima de todas las cosas, motivo soy de todas vuestras guerras, con cuyas mil nombres me camuflais ( religión, política, seguridad...) pero todos sabéis que yo soy el responsable que está detrás de todo esto. 

Lo increíble de todo es que sois vosotros, miserables animales los que me habéis inventado y ahora soy yo el eje, el que domina vuestras sociedades y culturas.

Odiareis por mi, matareis por mi y hasta os enamorareis por mi pues yo, os controlo.

Subireis por mi entre pisotones y empujones hasta la cima inalcanzable y para ccuando os deis cuenta, ya estaréis en lo más profundo de la fosa.

Yo soy el hermano mayor del poder y estaré entre los últimos pensamientos de cuyo último hombre en la Tierra muera por o a causa de mi.

Aún no sabes quien soy, miserable humano.
MJ Dominguez

Abandonada en la vejez. Porque todos tenemos algo que agradecer

Abandonada en la vejez. Porque todos tenemos algo que agradecer.

De tanto en cuando, tengo la oportunidad de hablar o mejor dicho de escuchar, las vidas pasadas de las viejecitas de la residencia donde más que trabajo vivo. Casi siempre expreso en mis escritos ocurrencias o anécdotas de acontecimientos que hacen reír a aquellos que las leen pero no son más que eso, anécdotas ya que la realidad, la verdadera y triste realidad nunca la cuento y creo, ha llegado el momento de hacerlo.

La gran mayoría de residentes con cuales vivo son mujeres, todas son únicas y especiales como las huellas dactilares no hay dos iguales pero casi todas, la gran mayoría comparten un común denominador.

Mujeres que han luchado por llevar la vida adelante, arreando una camada de hijos, soportando un trabajo no remunerado, vivieron las preocupaciones de la larga crianza de sus hijos sumando además, vivencias en periodos conflictivos como la República, la Guerra Civil, la transición y la democracia, soportando día tras día penalidades varias.

En principio, no es fácil escuchar los testimonios de estas mujeres ya que el dolor lo llevan muy adentro y la demencia no se lo pone nada fácil, pero si hablas con ellas en la intimidad reproducirán como en una novela bibliográfica sus más tristes historias, sólo ellas saben la verdad de sus vidas, analizadas en retrospectiva por uno que las escucha desde el principio de su existencia hasta el presente, uno comprende cuanto han guerreado y cuanto han sufrido en una vida que no les ha recompensado.

Grabado tengo en mi mente alguno de sus testimonios desgarradores: “ cada vez que mi marido era llamado al frente, sufría con puño en mano hasta que un día supe que no volvería” o “siendo yo pequeña, llamaron una noche a nuestra casa, vivía yo por entonces en la casa de la mayor de mis hermanas, unos hombres uniformados me despojaron de mi alma a mi cuñado y a mi hermana.”

Algunas sufrieron más que otras pero todas sufrieron con la carga de sus hijos, del trabajo y de la familia un esfuerzo invalorado de años de dedicación y sacrificio, todas lo hicieron “por ver reír a mis niños”, lo dieron todo por nada en un acto altruista desde el nacimiento de la vida, amor, el tiempo o el dinero.

Ahora que ya nada pueden hacer, la edad y el cansancio las ha incapacitado de ello, sufren solas y abandonadas. Por SORPRESA, descubren ahora que no es bidireccional su amor, dedicación y su tiempo. Los respectivos hijos de estas madres, no devuelven el préstamo recibido, en un acto de egoísmo la asilan en cómodos campos de exterminio a la espera pronta de su muerte, a la espera de la herencia miserable que les queda por recibir.

Con tristeza baja un enfermero a dar el pésame a sus hijos que desconoce y que nunca ha visto y descubre una familia en la que nadie llora en la que todas hablan como socios de una empresa, de la repartición del dinero.


A veces es necesario -a través de las vivencias de otra persona- mirar al pasado para comprender el presente y asimilar cuanto dan las mujeres a nuestra sociedad, cuanto dan las madres a sus hijos. Yo por ello, sabiendo que jamás voy a poder devolver todo lo recibido y prestado, digo al menos: Gracias Teresa Becerra Jimenez por darme una vida, por darme tu amor incondicional, por darme tu apoyo, el que tanto me ha ayudado.

martes, 10 de septiembre de 2013

¿Causa de la muerte doctor? La estupidez y la ignorancia.


Un gran mal vagabundea por nuestras tierras, entra en las mentes de nuestros conocidos para no salir probablemente jamás, difícil de identificar y yo diría imposible de eliminar, se encuentra en –  la casi la totalidad-  todos nosotros. Sucumba y arrasa en sociedades pobres, jóvenes e inmaduras pero también se le ve muy a menudo aparecer por culturas desarrolladas como la española o la alemana.
La estupidez, la ignorancia, la incultura, el oscurantismo, esa falta de sentido común, esas creencias alucinógenas encontradas de forma natural en los pabellones psiquiátricos pero donde no debería de ser mencionadas entre la gente “sana”. Me refiero a esas costumbres o creencias que si fueron lógicas antaño en los comienzos de nuestra civilización, cuando al observar los acontecimientos de la naturaleza no podían ser explicados por el intelecto pero no ahora, en sociedades altamente tecnológicas, cuya base de todo ha sido el progreso a causa de la ciencia.

Para quien no sepa aun por donde voy, me refiero a esas personas que creen que quemar romero aumenta la probabilidad de tener éxito en la vida, llevan estampitas de santo o piedras que captan la energía negativa, creen que el futuro está escrito en la palma de la mano, congelan estatuillas de un santo o se ponen un trapo de la cocina sobre la cabeza cuando pasa por los alrede
dores el afilador.
Yo pienso que este juicio psicológico que pone en relación dos proporciones, sin que dicha relación estén verificadas ( y sino que me expliquen porque tocar madera da suerte) es una inferencia con cierto nivel de incertidumbre. Por ello creo que existe en personas cobardes cuyas circunstancias en su vida la superan y no tienen los medios y el valor necesario para afrontarla cuya única salida ven posible al amparo de los dioses, santos, videntes, chamanes milagrosos etc.

No intento ni mucho menos herir u ofender a nadie pero si lo hago poco me importa ya que esta mentalidad no sólo hace un gran daño a quien lo padece sino también a terceros inocentes y tan cómplice es quien comete como el que lo ve y no lo denuncia.

Para que comprendáis mejor como esta aptitud y mentalidad pueden herir de gravedad a una persona, os pondré una circunstancia que he vivido, eje central de mi argumento.

En la residencia de ancianos la cual trabajo, una vez cada dos semana alguna urgencia ocurre. Hace ya un tiempo, a un abuelo diabético, le dio una bajada de glucosa, le dí agua con azúcar, pero al estar en estado comatoso apenas la tragaba además corría el riesgo de atragantamiento por lo que fui a la nevera a por una jeringa de glucagón ( una hormona que en una larga reacción en cadena, incrementa la producción de glucosa en sangre). Cuando regreso jeringa en mano, me encuentro a una trabajadora subnormal abriendo paquetitos de mermelada con la intención de untar por todo el cuerpo del abuelo dicho alimento bajo el criterio de que el azúcar de dicha sustancia penetraría por la piel, se asimilaría y subiría los niveles glusémicos y sus cojones también, ya me puede explicar como traspasaría toda la dermis con sus capas, la mucosa y de ahí al torrente sanguíneo, claro que la mermelada no contiene la molécula más simple utilizada por el organismo, la mermelada contiene moléculas complejas que el cuerpo en la digestión tiene que digerir y que en la piel esto no ocurre. A la espera estoy de que a esta mujer le den el premio Nobel de medicina e ir los dos juntos a recogerlo a Estocolmo.
Empeñada en su creencia lo hizo, empapó al abuelo en mermelada, haciéndome perder unos minutos de oro para la vida del hombre y dificultadme el poder pincharlo.

Yo, que voy de pasota por la vida, me dejo pisar por la incidencias laborales, las disputas barriobajeras que ocurren en mi vida me interfieren poco pero cuando hay una vida en juego me transformo cuya reacción cogió por asombro a la curandera cuyo consecuencia fue un enfrentamiento con dicha estúpida. Ella que esta muy crecida no se dejó intimidar por mis razonamientos y mi forma de hablar despectiva, mientras que la vida del anciano estaba en el aire la discusión fue a peor hasta que desde la puerta en la esquina detrás nuestra se oyó de forma tajante: “Por favor, deje de hacer y decir estupideces y lárguese de aquí”. Era el médico que había escuchado parte de la disputa y mando a tomar por el culo a la experta en mermeladas. Había llegado pues el séptimo de razocinionería.

Observáis como este mal del que os hablo si puede llevarse vidas a su paso, puede que os parezca un casi aislado pero recuerdo mientras escribo, una conversación que tuve con un médico en una sala de urgencias, el cual me comentaba cuanta gente llegaban por causas directas de curanderos, médicos alternativos o farsantes en general que o causaban una lesión al enfermo o le prolongaban el no tener asistencia medica, la cual cuando llegaban en un acto desesperado y de necesidad extrema al hospital ya era demasiado tarde cuyo estadio de la misma era muy avanzada, donde de una simple apendicitis cuya extirpación quirúrgica tiene un 99,9 de éxito, llegaban con una peritonitis, apéndices perforado por la inflamación, sepsis, infección generalizada etc.

Ahora en lo personal, me siento solo cuando estoy constantemente topándome con gente de esta calaña, como el prisionero libre de la caverna que una vez segado por la claridad y la verdad, baja en busca de sus compañeros para liberarlos, para guiarlos hacia donde al menos se parpa la realidad pero por más que me empeño, el prisionero libre solo escucha burlas  y quejas; se ríen por dentro o me ven como un ser extraño cuando me ven o saben que estudia ciencia por placer, que dedico mi tiempo libre en la búsqueda y el entendimiento de la realidad y de la naturaleza.

En estos últimos años – y esto es lo más triste de todo- he buscado por fuera de la caverna, en universidades por ejemplo gente curiosa con ansias de conocer y descubrir y de lo poco que he encontrado, todos eran mayores de 40 años, no he visto esas ganas en la juventud de mi tiempo.
Quizás me equivoque y luego me arrepienta pues tengo todo lo que un hombre normal de mi edad quisiera tener, pero daría TODO lo que tengo por poder trabajar y relacionarme en mi día a día con gente que cuente cosas de verdad, que se apasione por lo que realmente hace que seamos una civilización mejor con gente allá donde yo este sea la yo la última mierda donde no tenga nada que enseñar y todo lo que escuche sea todo por aprender.

Muy cansado estoy ya de escuchar perogrulladas y chifladuras de la gente.


sábado, 31 de agosto de 2013

Acontecimientos que sólo pasan una vez en la vida.


La experiencia que he vivido esta noche es digna de mención, a las 2.51 de la madrigada y en una de mis rondas matutinas me ve pasar una abuela y me llama: “Manolo, Ven!!! dameee argo”* Me acerco y le pregunto qué le pasa y me comenta que no puede conciliar el sueño porque su hijo ha perdido el trabajo, económicamente no se encuentran bien y está preocupada por su familia y el pensar en ello no le deja dormir. 

Me siento un rato a hablar con ella ya que entre dicha abuela (La pelleja como yo la llamo) y yo existe una relación un tanto especial. Al cabo de los 5 minutos se levanta para ir a orinar y durante todo este tiempo estaba escuchando en los auriculares de mi móvil Stain´alive (http://www.youtube.com/watch?v=I_izvAbhExY )y mi octogenaria amiga sin querer se enganchó con los auriculares, desconectándolos y dejando reproducir la canción a través de los altavoces del móvil, sonando en toda la habitación. Intento quitarle volumen para no despertar a las demás y veo a mi querida amiga echarse al hombro las sabanas con las cuales estaba acostaba y comienza a caminar por la habitación al ritmo de la canción cantando fonéticamente lo poco que sabía y poniéndose a bailar. 


Medio dormido la observe varios segundo y viendo que mi amiga no detenía su baile, me levanto, suelto los instrumentos de medir las constantes y me pongo a bailar con ella la siguiente canción: Night Fever (http://www.youtube.com/watch?v=-ihs-vT9T3Q ). Ahí estaba yo, a las 3 de la madrugada en un pueblo perdido de la sierra de Madrid, en un antiguo geriátrico bailando con una mujer de 81 años.


A mitad de la canción, el andador de mi compañera de baile salió despedido despertando a la compañera de habitación que al ver tal espectáculo se puso a aplaudir al ritmo de la canción. Termina la canción y veo a la abuelita agotada y con una sonrisa de oreja a oreja y me dice : “AYYYY! Manolito quien pudiera repetir!!”, volvió a la cama y en pocos minutos mientras hablaba con la que aplaudía, mi compañera de baile se durmió, no llegó a orinar y se olvido al menos por hoy de los problemas de su familia.


Mientras vuelvo a la farmacia (lugar donde paso el mayor tiempo de la noche) me pongo a pensar en lo que acababa de ocurrir.


Esta mujer digna de admiración, es una mujer que se encuentra sola cuya vida se encuentra al borde del final, no padece ninguna demencia senil pero sufre los claros signos degenerativos acordes con su edad: artrosis lumbar limitando su movilidad (aunque no lo parezca) incontinencia urinaria, esofagitis provocando dolores fuertes de estómago, trombosis venosa profunda produciendo fuertes dolores de piernas, mareos, hemorroides, cifras elevadas de tensión arterial, aplastamiento de vertebras, etc. Y a pesar de todo ello lucha por querer vivir, desea con todas sus ganas volver a ser joven porque cuando dijo “quien pudiera repetir” no se estaba refiriendo al baile sino a la vida.
¿Cómo puede irradiar tanta alegría, de dónde saca tanta felicidad? Que lección me ha dado mi amiga La pelleja: vive con intensidad cada momento, hasta el último de tu vida, corta esas anclas que no te dejan sonreír, siempre es buen momento para bailar.


*Con “dame argo” quiere decir que le de alguna pastilla para que pueda dormir.

Sobre la importancia de ser escéptico y crítico.



Vivimos en una sociedad compleja, muy compleja cuyas soluciones a problemas resultaban altamente difíciles de abordar. De nada sirve ya declararse de izquierdas o de derecha, cuya mentalidad tanto en una u en otra ciega a la persona en un túnel estrecho y angosto donde el final no da ni dará ninguna solución. 

A mi forma de entender la realidad, la mera observación de la sociedad me confirma que el 1% de la población explota al resto 99% de ella. Es fácil llegar a esta conclusión pero no tan fácil es ver la línea divisoria que marca al dueño y al esclavo. No hace apenas 200 años el poder coercitivo del Estado Burgués se manifestaba abiertamente. Quedaron a tras para no volver la explotación abominable de la Rusia de Stalin, la China de Mao o los inicios marcados por la esclavitud del antiguo y nuevo continente.
Ahora, debido quizás, a un auge y desarrollo del intelecto de la población fue necesario enturbiar las aguas, una estrategia inteligente donde el enemigo te da los palos y de los cuales al no saber bien quien te los da, tu no puedes defenderte.

Pero no será hoy el día que me dedica a escribir lo poco que sé sobre desigualdades sociales, yo venía a escribir sobre un texto que leí hace varios años y hoy sin saber muy bien por qué ha llegado a mi cabeza. El texto decía algo tal que sigue.
Un grupo de científicos imaginarios, introducen a tres monos en una gran jaula en la que en el centro hay colocada una escalera y sobre ella tiende de una cuerda unas cuantas bananas. Uno de los tres simios se percata de la fruta y corre y sube a por el manjar donde acto seguido, los etólogos disparan agua a presión sobre los dos chimpancés que se encontraban abajo.

Inmediatamente, los monos empapados establecen una relación causa-efecto donde si alguien toca la fruta prohibida, el castigo se contrae y por ello suben hacia el tercer mono y a golpes –como escarmiento- lo bajan de la escalera, donde los tres en el suelo gozan de paz y armonía.
Se decide remplazar a uno de los monos por uno que claro está, desconoce las reglas de la pequeña sociedad enjaulada y sin miedo ni valentía sube e intenta comer de tan rica fruta. No da tiempo a ello, los dos simios antiguos antes de que lo intente lo linchan a palos negándole el paso.

Los científicos no ansiados de lo descubierto, cambian a uno de los dos monos antiguos por otro nuevo que también desconoce el juego y cuya consecuencia final es la imposibilidad de subir a comer la fruta ante la amenaza de sus dos antiguos compañeros y por último se intercambia al último mono de la primera generación que como es normal, reacciona como sus antecesores: intento de subida y bajada forzosa por sus parientes.


Al cabo de unas horas, se encuentran los tres monos sentados en el suelo, mirandose unos a otros y mirando la fruta donde el último mono presentado en sociedad dice: “ ¿Por qué no me dejáis subir a por la fruta?” A lo que es contestado: “ Noje tio, aquí siempre se ha hecho ají”.

domingo, 11 de agosto de 2013

La verdadera naturaleza del ser

La naturaleza  y/o las circunstancias de mi vida me han convertido en un ser extraño, mutado y anormal para el resto de la sociedad. Déjenme explicarles porque.

Observando detalladamente el comportamiento de los animales incluido el hombre, reconozco pues es una de las ramas de la biología que más me fascina: la etología. Y en un experimento en el cual estoy incluido, encuentro y siento estar en una sociedad llena de odio, minada por individuos que quieren ser o se conforman con parecer ser mejor que el resto – véase el éxito de las redes sociales-, en ser más guapos, más listos, más fuertes, más atractivos, en definitiva resaltar entre los valores que la propia sociedad actual otorga a la persona que los posee: victoria, triunfo, fama, renombre o notoriedad.
Comparando al ser humano con el resto de organismo no descubro nada nuevo y he de decir que en mi opinión está cualidad del hombre no me parece del todo negativa. El ser humano si algo lo ha identificado eso ha sido el crecer, el descubrir, colonizar y llegar a nuevos sitios en sobrevivir y prevalecer con un ansia más allá aun que el resto de organismos. El ser humano, organismo social busca por tanto el éxito social para como cualquier ser vivo diseminar sus genes y como peculiaridad sus memes (que padre o madre no intenta inculcar lo que creo correcto a sus hijos) a una gran progenie. Hasta aquí todo se me hizo lógico y normal, nada me hizo temblar…

A  mi pesar, he descubierto como el ser humano juega sucio, en nuestro intento hacia el éxito se observa cómo no solo queremos ser el corredor más rápido de la manada asustada, no sólo ser el primero y más veloz sino que –y esto sí es un rasgo inherentemente humano- en nuestra carrera ponemos zancadillas, empujamos y pisoteamos a la gacela de nuestro lado y esto  se traduce en abusos si eres un mal empresario hacia tus trabajadores, en robar al vecino sin obligación de necesidad mayor o ( algo que ocurre en mi entorno) en despotricar  a otra persona a sus espaldas llegando a odiar de una forma inexplicable o no encontrando otra razón:  envidia, resentimiento y rencor.

Esto último sinceramente no lo entiendo, yo jamás he experimenta dicha sensación, jamás he engañado a nadie ni mucho menos llevado a cabo un doble juego, nunca he sentido envidia por querer ser la persona envidiada, simplemente admiración y gratificación por  haberla conocido y por consultar y compartir con ella ante mis momentos de incertidumbre.

Nunca he intentado hacer daño a nadie ni siquiera a aquellas personas que mi me lo hacen a mí. Con esto no quiero decir que no lo haya cometido, hechos fueron  inevitables por falta de atención, porque las circunstancias me han obligaron o porque en beneficio de mis intereses apareció un enfrentamiento o conflicto con los intereses de la persona afectada.  El que esté libre de este pecado que tire la primera piedra .Pero eso sí, nunca fue malintencionado nunca reitero, hubo un dolo.

Sinceramente no escribo estas palabras con orgullo en ocasiones quisiera ser ignorante, como una gota en el mar, ser una más, un cualquiera más de esta detestable sociedad, creo que si observara la vida, la obra de teatro como un infantil espectador entretenido en la escena sería más feliz y no saber cómo sé que casi (ínfimo) todo es mentira, ser un prisionero más y seguir viendo sombras, no sufrir cegado por la verdadera luz. Creo que así, ignorando la verdadera realidad, lo que alguna gente realmente esconde sería más feliz.
En realidad soy dichoso y afortunado sobretodo en estos últimos meses pero hay verdades que aun queriendo quererlas saber, golpean las murallas de mi integridad como si de un potente ariete se tratase.
Por último, reflexiono también sobre aquellas madres que inculcan a sus hijos e hijas los dones que a su parecer harén de sus niños seres afortunados y exitosos, haciendo de ellos personas con grandes éxitos en los estudios, en su vida profesional y laboral pero que, creyendo que en la vida esto es todo, hacen de esas dulces criaturas, seres en potencia miserables, egoístas y rencorosos, dotan de unas cualidades perfectas para lograr una fama ilusoria, madres que lloran de satisfacción cuando sus hijitos logran carreras con sobresalientes resultados y con matriculas de honor en desollar y trepar por la espalda a los demás. Piensan y creen estas pobres madres que así lograran que sus progenies sean felices y gratas cuando lo que moldan son personas que no conocen la ética que no saben descubrir el placer y la felicidad más pura ante la recompensa reflejada en el rostro del prójimo como resultado de la buena acción realizada por uno mismo.


“La ética es el arte de vivir bien y feliz” Henry More

domingo, 4 de agosto de 2013

Injusticias de la vida. Dinero fraudulento en la gestion de fármacos de un geriatrico



Trabajo en una residencia del suroeste de Madrid, desde hace varios años y hoy haciendo unas preguntas y atando cabos he descubierto una actividad ilícita que me ha llenado de ira y frustración.

El geriátrico donde trabajo tiene un segundo almacén que no consta en ningún documento oficial, del cual ni inspecciones ni auditorias saben de su existencia. En él, además de suciedad tenemos la medicación que se va acumulando de los residentes y también se amontona la medicación que se va caducando. El otro día quede perplejo ante la inmensa cantidad de medicación que se caduca y que a pesar de no ser necesitada por los usuarios sigue llegando y se sigue caducando, tanta cantidad que se puede nadar entre cajas, blister, botes, etc.

Pregunte a la trabajadora que se encarga de pedir la medicación a la farmacia y le pregunte por qué ocurría esta barbaridad. No me lo dijo literalmente pero en su rostro y en sus palabras me quiso decir que ese problema iba a continuar porque la farmacia iba a comisión con la propia geriátrica por tanto cuando más se pedía más ganancias tenían aunque luego esta se tirara.

La impotencia me lleno de ira al pensar como en primer lugar dos empresas se lucran de la mentira, obtienen dinero de lo que todos pagamos ( ya que los medicamentos al ser de pensionistas, gran parte la paga el estado), de saber como conocidos míos no pueden acceder a los fármacos que necesitan o bien por no ser españoles y no tener acceso al sistema sanitario o bien por no tener dinero y por último, lo que esto supone al medio ambiente ya que los fármacos tienen una gran carga contaminante.

Como puede una persona intentar llevar a cabo una empresa cargándose a sus espaldas tantos actos delictivos y no éticos (en futuras entradas explicaré más), yo sinceramente no podría dormir. Es necesario realizar esto acción por el bien de la empresa, por el bien personal, por el triunfo -por un falso triunfo- y por el dinero. 

jueves, 25 de julio de 2013

Mi opinión sobre el sistema educativo español

Después de acabar mi diplomatura de enfermería en la Universidad de Cádiz ( en Salus Infirmorum), a través de un trabajo que me permitió vivir en Madrid, logré entrar en la Universidad Rey Juan Carlos, en el grado de biología. Me pase por su instalaciones y me parecieron buenas ya que dicha universidad sólo tiene de vida no más de 15 años. Entre en secretariado para preguntar cuando y como era el proceso de matriculación y el funcionario que me atendió simplemente escuchando mi acento y habiendo escuchado mi historia se echo a reír… (ahora que lo pienso, creo que sabía todos los problemas que me esperaban) aquí comienzan mi odisea.

El trabajador que me atendió lejos de quererse burlar de mi, me comento que me dirigiera al rectorado ya que iba a tener dificultades para entrar. EL primer obstáculo que encontré fue que como yo provenía de Andalucía, el sistema educativo sureño es diferente y la  nota de acceso a la universidad en vez de ser sobre 10 es sobre 14. Ingenuo de mi, le dije a una de las secretarias del rector que si saque un 7 sobre 10 en Cádiz, pues sobre 14 haciendo una regla de tres se me quedaría en 9.8, nota más que suficiente para entrar en biología. Pues me topo con la segunda carcajada del día, me comenta la chica que no, que si saque un 7 ahora sigo tendiendo un 7 sobre 14, lo que es un 5. Enfurecido le conté que era injusto y que era una marginación simplemente por no ser madrileño. La secretaria me dijo con buenas palabras que tenía dos opciones o que me jodiera por que así estaba establecido en el BOE o que hiciera una segunda selectividad.
Frustrado pero no desesperanzado, en un solo mes pague las tasas de los exámenes que fueron más de 100 euros por dos ridículos exámenes, los aprobé y entré en el grado de Biología. Pero todavía no ha llegado lo peor.

Mi segunda sorpresa fue cuando realizando la automatricula descubro que la matrícula del año completo me salía por unos 1800 euros, yo que trabajo no pude matricularme al año entero y decidí matricularme de la mitad, pero no penséis que cogiendo la mitad de créditos pagaría la mitad del coste, sino que pague 1400 euros por 5 asignaturas ya que gran parte de la cuantía de la matricula no radica en sus créditos sino en seguro escolar, que si gastos de secretariado, que si tasas, etc.
Bueno miento, la normativa de la URJC te obliga a un mínimo de 6 asignaturas y por tanto me tuve que matricular aun sabiendo que no iba poder asistir a esa sexta.

Durante el curso algo bueno tendría que encontrar y eso fueron los profesores, ya que fueron en su gran mayoría jóvenes, demasiado ilusionados para lo poco que los alumnos aportaban (pero bueno eso es harina de otro pastel). Siempre que iba a las tutorías por placer, acabamos hablando de temas que me apasionaban y que poco tenían que ver con la asignatura. En fin, en cuanto a los docentes ahí si que estuvo bien pagado la matrícula. Excelente los docentes en todos los aspectos.
Uno vez terminado este primer año comenzaron los problemas de verdad, me informo y veo que me encuentro en un callejón sin salida porque no me puedo matricular a menos de 6 asignaturas, hay asignaturas llave que si no estoy matriculado del  resto de primero no las puedo hacer y además no me puedo matricular a ninguna de segundo sin tener todo primero aprobado. Además este año han subido las tasas -otra vez- un 20 % más con respecto al año anterior y como ya se sabe, si suspendes, se duplica el coste del crédito teniendo una suspensa y otra que no pude ir y que esta suspensa también. Por tanto, no puedo seguir en la Rey Juan Carlos. Me niego a pagar más de 1500 pavos por 5 asignaturas.

Además todo son problemas, el segundo curso es por la tarde con practicas por la mañana, tercero vuelve a ser por la mañana y cuarto por la tarde, parece que lo hacen para que no lo compatibilices con nada más, como bien dijo el rector en una entrevista el año pasado, “la Universidad es full time”, en otras palabras que si trabajas no estudies, estonces el que quiera seguir estudiando, seguir siendo mejor profesionalmente o simplemente disfrutar aprendiendo ¿Qué hace?
El último problema lo he tenido hoy, por todo lo expuesto, he decidido matricularme en ambientales por la UNED para que aquellas que coinciden en ambas carreras poderlas convalidar más tarde. He llamado al departamento de convalidaciones para que me diga cual de las que le menciono me convalidarían en un futuro y sus palabras han sido: “Ufff ! es que la UNED es diferente y apenas se pueden convalidar en!!”

Joder si yo lo que quiero es estudiar, luego los políticos se llenan la boca diciendo, en España hay muchos “ninis”, pues mire usted, yo trabajo y quiero estudiar y la burocracia y las normativas entupidas, sin sentidos ni ningún fin de la Universidad me lo permiten.


Ya sólo me queda un último bastión y espero que no me falles UNED

Quien busca mientras vive, no vive y mientras, muere.

Observando a las personas que están a mi alrededor y estás son - debido a mi profesión- personas dementes y personas normales he llegado a una conclusión que ignorando que sea cierta o no, yo expongo a continuación.

Reflexionando observó día tras día un gran mal que está desolando a nuestra sociedad, si bien existen personas que viven el día a día, explotando el término "Carpe Diem" más allá de lo natural cuya repercusión es fatal, he observado además otra epidemia, que a pesar de ser un pensamiento totalmente extremo al primero, causa un mismo estado de infelicidad.

Como consecuencia al rápido decaimiento que está experimentando el estado del bienestar en nuestra sociedad en los últimos años, observó en los rostros y escucho en sus mentes un estado de depresión y ansiedad. Contemplo a las personas atrapados entre, un pasado perdido, un presente inaceptable y un futuro idealizado cuya verdad esconde una visión ilusoria.

Platón ya evidenció esta errónea actitud humana: "Sólo amamos aquello que deseamos, sólo deseamos aquello que nos falta"

Yo soy defensor de que en la vida hay que tener metas e ilusiones pero no ignorando vivir y gozar el presente. Observo a una sociedad que solo vive buscando la felicidad en el futuro, en el anhelo y en la espera de aquello que ahora no se tiene, un afán persecutorio de un futuro mejor nublando e ignorando las cosas bellas que ahora mismo tienen delante de sus narices.

La felicidad no crece en lo externo, en el dinero, el amor, el triunfo... Y por tanto mucho menos en el dinero, amor, gloria que no se tiene y se espera tener. Como un tornado, vivir en base a ideas platónicas te atrapa cada vez con más fuerzas, cada vez destroza más nuestro estado anímico y del cual cada vez cuesta más esfuerzo salir.

Yo sé que mi argumento puedo resultar pobre ya que no es el método definitivo ni único para llegar a la satisfacción, simplemente advierto lo que observó: gente entristecida que no disfruta el momento porque piensa que vendrá o volverán tiempos mejores. La tormenta también es bonita, no esperes a que salga el sol.

Por tanto concluyo afirmando que el secreto está en desear lo que es, la felicidad consiste en apreciar y disfrutar lo que se tiene y no en aferrarse en lo que no se tiene y sufrir.