jueves, 25 de julio de 2013

Quien busca mientras vive, no vive y mientras, muere.

Observando a las personas que están a mi alrededor y estás son - debido a mi profesión- personas dementes y personas normales he llegado a una conclusión que ignorando que sea cierta o no, yo expongo a continuación.

Reflexionando observó día tras día un gran mal que está desolando a nuestra sociedad, si bien existen personas que viven el día a día, explotando el término "Carpe Diem" más allá de lo natural cuya repercusión es fatal, he observado además otra epidemia, que a pesar de ser un pensamiento totalmente extremo al primero, causa un mismo estado de infelicidad.

Como consecuencia al rápido decaimiento que está experimentando el estado del bienestar en nuestra sociedad en los últimos años, observó en los rostros y escucho en sus mentes un estado de depresión y ansiedad. Contemplo a las personas atrapados entre, un pasado perdido, un presente inaceptable y un futuro idealizado cuya verdad esconde una visión ilusoria.

Platón ya evidenció esta errónea actitud humana: "Sólo amamos aquello que deseamos, sólo deseamos aquello que nos falta"

Yo soy defensor de que en la vida hay que tener metas e ilusiones pero no ignorando vivir y gozar el presente. Observo a una sociedad que solo vive buscando la felicidad en el futuro, en el anhelo y en la espera de aquello que ahora no se tiene, un afán persecutorio de un futuro mejor nublando e ignorando las cosas bellas que ahora mismo tienen delante de sus narices.

La felicidad no crece en lo externo, en el dinero, el amor, el triunfo... Y por tanto mucho menos en el dinero, amor, gloria que no se tiene y se espera tener. Como un tornado, vivir en base a ideas platónicas te atrapa cada vez con más fuerzas, cada vez destroza más nuestro estado anímico y del cual cada vez cuesta más esfuerzo salir.

Yo sé que mi argumento puedo resultar pobre ya que no es el método definitivo ni único para llegar a la satisfacción, simplemente advierto lo que observó: gente entristecida que no disfruta el momento porque piensa que vendrá o volverán tiempos mejores. La tormenta también es bonita, no esperes a que salga el sol.

Por tanto concluyo afirmando que el secreto está en desear lo que es, la felicidad consiste en apreciar y disfrutar lo que se tiene y no en aferrarse en lo que no se tiene y sufrir.

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